El colesterol, al igual que los triglicéridos, forma parte de las grasas del organismo, conocidas como lípidos, los  cuales  están presentes en la estructura de todas las células, pues forman parte de su envoltura. Se utilizan como materia prima para la síntesis de algunas hormonas y, al metabolizarse, producen energía. El nivel de colesterol en sangre depende,  de la cantidad y el tipo de grasas que se consuman en los alimentos, sin embargo  la mayor parte la  produce nuestro organismo por medio del  hígado.

Un nivel de colesterol elevado en sangre no es un problema a corto plazo, pero si se mantiene durante mucho tiempo, acelera el desarrollo de la arteriosclerosis, proceso arterial degenerativo asociado a la edad, y que consiste en un endurecimiento y estrechamiento de las arterias que llevan la sangre a los diferentes órganos y partes de cuerpo.

Hay dos tipos de colesterol: el “bueno”, denominado lipoproteínas de alta densidad (HDL, por sus siglas en inglés), y el “malo”, constituido por las lipoproteínas de baja densidad (LDL).

¿En qué consiste la medición del colesterol?

Se realiza mediante un análisis clínico  (ya sea muestra sanguínea o  capilar) para la toma de muestra es importante que el paciente cuente con un ayuno mínimo de 8 horas, con el fin de  calcular los niveles de todas las formas de colesterol. Es difícil precisar cuáles son los niveles de colesterol normales, ya que van aumentando con la edad. Además de que las mujeres suelen tener un mayor nivel de HDL que los hombres, hasta la menopausia.

Por otro lado, la importancia de un colesterol elevado es muy diferente, además de la proporción entre LDL y HDL, se encuentra la existencia de otros factores de riesgo de arteriosclerosis, como tabaquismo, diabetes y presión arterial elevada, o una historia familiar con casos de enfermedad cardiovascular.

Por ejemplo,  una persona  que tenga un nivel de colesterol elevado, su riesgo cardiovascular al final puede  ser relativamente bajo por la ausencia de otros factores de riesgo y antecedentes en su familia.

Los niveles de colesterol total de acuerdo a la Guía de Práctica Clínica del IMSS en Dislipidemias 2016, los niveles normales son  colesterol total menor de 200 mg/dl., HDL de 40 a 60 mg/dl, LDL menor a 160mg/dl. Aunque existen diferencias entre los niveles normales de colesterol para cada sexo y edad, como una orientación general, se pueden dar las siguientes categorías.

¿Qué produce la elevación del nivel de colesterol?

la influencia o herencia genética es el  principal factor   por la que se encuentran varias personas con colesterol elevado en la misma familia. Existe una forma hereditaria que produce elevaciones ligeras de los niveles,  en caso de que varias personas de una misma familia padezcan colesterol muy alto se debe sospechar una enfermedad seria del metabolismo, como la hipercolesterolemia familiar o la hiperlipemia familiar combinada ,en la que los triglicéridos también están elevados.

En algunos casos, el colesterol está alto como consecuencia de otras enfermedades, tales como defecto de tiroidísmo, enfermedades del riñón o diabetes. Una causa muy frecuente de elevación de triglicéridos es la ingestión excesiva de alcohol o fumar.

¿Qué síntomas produce la elevación del colesterol?

La mayoría de las personas con colesterol alto no presentan ningún síntoma o alteración que permita sospecharlo. En algún caso se pueden observar depósitos de colesterol en los ojos, la piel y los tendones. Se ha mencionado  la verdadera importancia de la hipercolesterolemia, junto con otros factores de riesgo, favorece el desarrollo prematuro de la arteriosclerosis y enfermedades cardiovasculares.

La obstrucción parcial de las arterias de las piernas produce un dolor típico al caminar que desaparece al detenerse y que se conoce como claudicación intermitente, si se llega a producir una obstrucción completa o muy rápida de una de las arterias, la falta de riego da lugar a la muerte de todos los tejidos (isquemia aguda), lo que obliga a la amputación del miembro.

Recomendaciones para la reducción del colesterol

La alimentación es un factor importante y sus posibles beneficios son mayores de lo que indican las variaciones que producen en los niveles de colesterol, se recomienda mantener una dieta rica  legumbres, frutas, verduras, pescado y cocinar con aceite de oliva, así como limitar el consumo de leche entera, queso oaxaca, yogurt con azúcar, carnes y productos derivados con alto contenido en grasas perjudiciales.

Alcohol: El consumo  moderado de vino, aumenta el colesterol HDL y puede reducir el efecto negativo del colesterol LDL. Sin embargo, produce a la vez un aumento de la tensión arterial y puede dañar el hígado y otros órganos.

Ejercicio: Es importante realizar ejercicio ya sea de baja densidad o alta densidad,  ya  que reduce el riesgo de enfermedad del corazón y pulmones.

El ejercicio físico intenso como boxear, nadar, artes marciales, correr, zumba, bailar más de 2 hrs. favorece la eliminación de coágulos y evita todas la enfermedades de tipo metabólico.

Peso corporal excesivo: La obesidad y el sobrepeso, especialmente cuando la grasa se concentra en el abdomen, favorecen la aparición de enfermedades cardiovasculares. Es beneficiosa la pérdida, aunque sea ligera, de ese exceso de peso.

Si comes mucha grasa o en la familia sabes si alguien tiene el colesterol alto, consulta a tu médico para prevenir todo lo que ya leíste y crea la cultura de la prevención.

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